Hay partes del temario de lengua que nos suenan a teoría rancia e inútil. Me refiero, por ejemplo, a algunas cuestiones de semántica como las funciones del lenguaje, a la diferencia entre connotación y denotación, cambios semánticos, comunicación no verbal,... Pero tras estos esquemas teóricos se esconde un análisis de la vida misma.
¡Vamos a ver! La frase "¡Qué chico más guapo!" no significa lo mismo si lo dice una abuela refiriéndose a su nieto, que una fan de David Bilbal sobre él ó un grupo de amigas al ver pasar a un muchacho poco agraciado.
Ese tipo de matices los marca el contexto, la situación, el emisor, el momento de la comunicación, los gestos (lenguaje no verbal voluntario ó no),... y esto es lo que hace tan rica esta manera de transmitir información.
Os propongo un ejemplo que seguro os va a encantar. Se trata de el corto El columpio, de Álvaro Fernández Armero, protagonizado por Coque malla y Ariadna Gil. Podéis verlo pinchando aquí.
Dos preguntas:
- ¿Significa lo mismo lo que piensan que lo que dicen?
- Tuve una profesora que aseguraba que el lenguaje de los enamorados se ajustaba más a la función poética-estética que a la emotiva. Siempre pensé que nunca se había enemorado de verdad, pero... ¿creéis que las frases románticas que piensan decirse los protagonistas del corto (por ejemplo, en el final) significan lo que realmente se dice (expresan verdaderos sentimientos) ó son más bien una hipérbole poética fruto de la emoción de cada momento?

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